La energía solar: a paso lento, pero seguro en Ecuador

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Edición ENCONTEXTO – Fuentes: El Universo – MEER – El Comercio

La energía solar de funcionamiento muy incipiente, camina lentamente en Ecuador. Es parte del Cambio de la Matriz Energética y nuestro país es rico en sol.

Según el informe de Balance Nacional de Energía, elaborado por la Agencia de Regulación y Control de la Electricidad del Ecuador, a septiembre 2016, la oferta de energía eléctrica, la constituían: hidroelectricidad 49,82%; biomasa 1,96%; fotovoltaica 0,36%; eólico 0,29%; la diferencia corresponde a fuentes que usan biogás y combustibles fósiles.

El Gobierno, a través del Consejo Nacional de Electrificación (Conelec), ha incentivado desde el 2011 la construcción de proyectos fotovoltaicos. Mediante la regulación 04/11, aprobada en abril del 2011 y reformada en el 2012, el Consejo fijó la tarifa preferencial de USD 0,40 por kilovatio hora (kW/h) para la energía fotovoltaica. Actualmente, reporta 22 concesiones privadas para generar 33.3GWh de energía fotovoltaica bruta y entregarla al sistema nacional interconectado (SNI) del país.

La radiación solar de un día promedio en Ecuador es de 3kWh/m2/día, aproximadamente. Dependiendo de la hora, la radiación solar es mayor o menor. Cuanta más haya, más energía eléctrica se obtiene. Para evaluar el recurso solar, los técnicos emplean la unidad llamada HPS (horas pico solar), que significa la cantidad máxima de horas de sol. Incluso cuando hay nubosidad, el sistema sigue generando electricidad, pero con menos producción.

Pimampiro, junto al cantón Bolívar, en Carchi, y Malchinguí, en Pichincha, son tres de los sitios de mayor radiación del país, de acuerdo con los datos que maneja el Conelec sobre el Atlas Solar del Ecuador.

Los sistemas fotovoltaicos generan energía eléctrica en base a los rayos solares. Esta energía puede ser usada en forma directa, durante algunas horas en el día o puede ser también acumulada en baterías, para su uso nocturno o durante 24 horas.

Tienen varias aplicaciones: iluminación pública; sistemas autónomos de señalización, control remoto y de GPS; cámaras de vigilancia; energía garantizada para procesos críticos, como servidores y computadores; energía gratuita para carros eléctricos, cogeneración eléctrica en todos los tamaños, y más. Son más económicos que el uso de un generador a combustible y casi no requieren de mantenimiento. Son ideales en instalaciones remotas adonde no llega la energía pública o resulta muy caro proveerla; y en aquellas que necesitan energía eléctrica garantizada o sin interrupciones, y para sistemas de respaldo energético (UPS).

Ecuador es un país ideal para instalaciones solares fotovoltaicas, por su ubicación geográfica en la mitad del mundo, con radiación solar constante durante todo el año, variando en las estaciones lluviosas, en todo el territorio nacional.

Los costos de este tipo de energía han ido bajando raudamente en el tiempo, conforme se multiplica su uso en el mundo.

La generación de energía fotovoltaica puede ser de dos tipos: sistemas aislados (la Amazonia, islas del Golfo de Guayaquil, lugares apartados de la sierra) o granjas solares. Deben cumplir las leyes y normas nacionales e internacionales de calidad, que garanticen la buena generación, la vida útil y el retorno de la inversión en los plazos y condiciones previstos.

Las granjas solares requieren una gran cantidad de radiación solar en el lugar donde se instalen; los paneles solares transforman la energía solar en energía directa, a través de fotoceldas para, posteriormente, almacenarla en acumuladores de energía, conocidos como baterías. Esta energía directa se convierte en alterna, a través de los inversores y, luego, es distribuida al Sistema Nacional Interconectado, por medio de transformadores.

En nuestro país se pueden construir viviendas autosuficientes, con sistemas solares fotovoltaicos, amortizables con un pago mensual que no impacte la economía familiar y se compense con el ahorro en las facturas de luz. Los paneles son, actualmente, más flexibles y decorativos, para adaptarse la arquitectura de las viviendas.

La legislación vigente dificulta viabilizar este tipo de propuestas, pues el Estado es el único proveedor de energía. Pero, se podría regular este tipo de alternativas, para que sean atractivas a los usuarios y a los empresarios que deseen desarrollarlas y estudiar la posibilidad de que los complejos habitacionales, equipados con sistemas fotovoltaicos, sean considerados como un generador de energía al Sistema Nacional Interconectado. Algunos expertos recomiendan la exoneración de impuestos a la importación de los paneles, y del pago del IVA, como incentivo a la inversión, para fomentar el uso de las energías renovables, facilitando la migración a estos sistemas.

Los sistemas fotovoltaicos aislados funcionan igual que las granjas pero, luego de transformar la energía directa en energía alterna en el inversor, la energía es distribuida al interior del domicilio. Para el mantenimiento del sistema aislado, es necesario limpiar los paneles solares para captar la radiación solar, cargar las baterías o colocar agua oxigenada a la misma, para que esté operativa, hasta su reemplazo. No se debe sobrecargar el sistema fotovoltaico, al conectar más equipos eléctricos que superen su capacidad de generación. Hay sistemas fotovoltaicos directos que trabajan sin baterías

También existen sistemas solares térmicos, para calentamiento de agua. Existen dos tipos de paneles solares térmicos: los planos, que se pueden usar para temperaturas bajas; son menos eficientes, pero más económicos; y los paneles de tubos de vacío, que tienen alta eficiencia y llegan a temperaturas mayores.

En un reporte de la situación de los sistemas fotovoltaicos en América Latina, la Organización Latinoamericana de Energía (Olade) indica que Ecuador ha tenido importantes iniciativas de electrificación rural con sistemas fotovoltaicos aislados, como consecuencia de las inversiones realizadas por el Fondo de Electrificación Urbano Marginal (Ferum), entre otras iniciativas. Además, Olade señala a Ecuador como pionero en el desarrollo de proyectos de microrredes de sistemas fotovoltaicos aislados.

La producción fotovoltaica, poco a poco, va ganando terreno en el mercado ecuatoriano.

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