Las alergias más comunes: causas y tratamientos.

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Redacción Encontexto

Con cierta frecuencia los padres llevan a sus hijos al pediatra, con estornudos constantes, tos crónica  o ronchas, por haber ingerido algo, síntomas que presuponen un padecimiento alérgico. Si es necesario, lo derivará a un alergólogo.

Los casos de alergias respiratorias y cutáneas son los más comunes. Sobre todo, las primeras, que normalmente aparecen como un estado gripal sencillo; pero la rinitis (Inflamación de la mucosa de las fosas nasales) se mantiene… a pesar del tratamiento adecuado.

¿Cómo se trata la rinitis?

Con un antialérgico o antihistamínico, como la Loratadina (que incluso ayuda a dormir mejor). Si es de origen bacteriano, debe prescribirse un antibiótico para combatir la infección. La dosis va de acuerdo a la edad y al peso del paciente, en suspensión (jarabe), por vía oral, de preferencia, en la noche. En caso de estar muy congestionado o presentar dermatitis rebelde, hasta 10 mg diarios.

Si el cuadro es de tipo alérgico, crónico, el tratamiento será más largo. En casos de niños con broncoespamos con sospecha de fondo asmático, se recetan fármacos, complementándose con un antihistamínico.

Según la severidad del caso, se puede agregar una dosis de esteroide para regular la inmunidad, con sus debidas precauciones por sus efectos secundarios.

En el caso de rinitis crónica, se utilizan corticoides en inhaladores nasales u orales que ayudan mucho a facilitar la respiración normal, para evitar la respiración bucal, que puede generar otros problemas serios.  Se prescribe ampolla, en casos agudos, y los inhaladores, en los casos crónicos.

En crisis de broncoespasmos, sibilancias, etc. se deben utilizar broncodilatadores. Cuando el paciente es un niño, se explica a los padres el uso de inhalo-cámaras, dispositivo que cubre la nariz y la boca, conectado al inhalador para hacer las aspersiones (puff); se cuenta hasta quince, para que se inhale la mayor parte de la dosis. El medicamento por inhalación que más se utiliza es el Ventolín, en crisis moderadas. En casos más agudos se deben realizar nebulizaciones con una base de 40-60 gotas (2-3 cms.) de solución salina (Fisiol) o agua destilada más 10-15 gotas de medicamento broncodilatador, dependiendo del peso del paciente.

Alergias cutáneas

Pueden ser virosis que provocan erupciones; dependiendo del tamaño, color, evolución y síntomas agregados, como fiebre (escarlatina, de tipo bacteriano); piel escaldada (por estafilococo); etc.

Para el tratamiento de las alergias de la piel, los esteroides son ideales; en los casos de infecciones bacterianas o virales, son contraproducentes, porque pueden bajar las defensas y provocar una varicela hemorrágica. Por eso hay que estar muy seguros antes de prescribir un corticoide.

Cuando se receta un antialérgico y el paciente mejora, el caso es sólo alérgico. Son ideales en las enfermedades eruptivas de la infancia o de origen bacteriano, porque disminuye el prurito (comezón), que agrava el cuadro porque hace que el paciente se rasque y las erupciones cutáneas se infecten más.

Para la dermatitis rebelde se prescriben esteroides, tratando de encontrar la causa a través de una interconsulta con el alergólogo.

La parasitosis y otros focos infecciosos pueden agravar un estado alérgico. Cuando se dan de forma seguida, se solicita un examen de cultivo: exudado faríngeo y una radiografía de senos paranasales y adenoides.

Otros tipos de alergias, como las alimentarias (a los mariscos, maní, chocolates o ciertas frutas ácidas), o las provocadas por picaduras de insectos, producidas en algunos casos por falta de memoria inmunológica (primera experiencia estacional), son tratadas con hidrocortisona inyectable o epinefrina subcutánea.

El cuidado del paciente, los medicamentos y estar en un ambiente fresco y de tranquilidad, hace que mejore notablemente. Gran porcentaje de alergias son por carga emocional: en ambiente tenso, con muchos conflictos, difícilmente va a poder mejorar. 

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